jueves, abril 19, 2018

Director Pablo Gerosa

Enzo Caravetta

Una entrevista donde la principal idea era dialogar sobre la relación entre el trabajo y el deporte en la vida cotidiana de Enzo Caravetta, ex árbitro internacional, finalizó con la muestra de lo que es el arbitraje y la Asociación de Árbitro hoy en día: ¿un sindicato?

Hablando de sus comienzos en el referato en sus primeros años de séptima y recorriendo su trayectoria hasta ser árbitro internacional, hoy en día le vetaron la posibilidad de seguir ejerciendo su pasión “oficialmente” los fines de semana.

SoloHockey: Se podría decir Enzo, que tuviste toda una vida relacionada al deporte, arrancando desde chico con el hockey, y ahora seguís unido a él desde tu labor como Técnico Radiólogo Especialista en Resonancia Magnética.
Pocos son los que, luego de jugar o mientras, deciden comenzar a referear los fines de semana.
¿Qué fue primero en tu vida? ¿El referato o el análisis y realización de imágenes?
Enzo Caravetta: Primero fue el arbitraje. Arranque a los 13 años en Lanús, club donde que empecé a jugar y me gustó mucho. Un día me vio un gran árbitro de hockey, Horacio Servetto, y me dijo que siguiera arbitrando que me veía mucho futuro para arbitrar. Yo tenía 15/16 años, hice un curso en Quilmes que dio Cristina Zorrilla y empecé a referear mujeres en primera división.
En ese tiempo, los cursos se daban en los clubes y los brindaban los entrenadores internacionales en general y alguno árbitros más experimentado del país. Duraba varias semanas, y después te tomaban examen dirigiendo en el seven de Polvorines.
SH: ¿Como fue tu paso hasta llegar a árbitro internacional?
EC: Al empezar a arbitrar mayores, hice dos años en cada categoría desde la “F” hasta la “A” en damas, y desde la C hasta la A de caballeros y califiqué para árbitro nacional. El examen fue medio vergonzoso, porque en realidad nos juntamos a comer una pizza y ya estábamos calificados, pero bueno, así es todo.
Luego de ser árbitro nacional fui designado para dirigir un Sudamericano en Chile en la cual iba a calificar para ver si podía entrar en la lista de árbitros internacionales y la verdad, me fue realmente bien. Estaba muy preparado y el torneo fue relativamente sencillo porque la diferencia de nivel entre Argentina, Chile y el resto de los equipos era muy grande. Me fui con una nota muy alta, así que salteé un paso y llegué a ser árbitro internacional.
Por Jason Wilson.
Sigue en la edición 155…