jueves, noviembre 26, 2020

Director Pablo Gerosa

María Luz Morales: “El deportista tiene mayor capacidad para afrontar esta crisis”

María Luz Morales es psicóloga deportiva y jugadora de Arrows y del seleccionado master +35. Habló con SOLO HOCKEY sobre los efectos de la pandemia en la cotidianeidad y en el mundo deportivo: la falta de competencia y la soledad de los entrenamientos. El retiro, la auto exigencia y el trabajo de los psicólogos en el club.

“El deporte para mí es un hábito y un estilo de vida que construí desde siempre, desde los 4 años hago deporte y desde los 7 juego al hockey. Disfruto mucho, lo cual no quiere decir que todos los días tengo las mismas ganas de entrenar o motivación, pero el hábito está construido. Lo que sigo manteniendo tras tantos años es la pasión por el hockey, esa emoción de salir a la cancha, la diversión que implica…cuando no haya eso, me retiro”, comenzó contando María Luz sobre su pasión por el deporte y cómo esto también se vincula con su profesión actual.

-¿Cómo analizás lo que pasó este año con la pandemia y el aislamiento preventivo?

-Nunca habíamos vivido ésta realidad, nadie supo de antemano como hacerlo. Con esta pandemia se nota la importancia de la salud mental, que muchas veces se deja de lado. En la pandemia todos perdimos algo y hay gente que ha perdido mucho más, como el trabajo, la estabilidad económica, las parejas. Y en este contexto se nota como está parado cada uno.

“Con la pandemia se terminó de dañar cosas que tal vez no estaban tan bien. Nos puso sobre la mesa conflictos que antes estaban más de lado, pero que quedaron a la vista con la convivencia en casa con toda la familia”, agregó.

-¿Y qué se puede hacer con todo esto?

-Es muy importante el pedido de ayuda, poder decir que nos pasa, porque este contexto es algo que nadie tenía previsto. Por suerte en nuestro país está bastante aceptada la idea de ir al psicólogo, de pedir ayuda y eso permite que la gente se acerque a consultar. Es importante que alguien te pueda escuchar, que no te juzgue y pueda hacerte una devolución que te sorprenda.

-En el caso del deportista, ¿Cómo fue el impacto?

-El deportista tiene un plus en toda esta crisis. En general, está más entrenado para superar obstáculos, para readaptarse, tiene las lesiones como aprendizaje. Tiene mayor capacidad para afrontar esta crisis.

-Para muchos la falta de competencia actual es un problema.

-En el deporte está la motivación, externa e interna y la pandemia nos quitó la competencia, dejando sola a la motivación interna: entrenando solos en la casa, sin elementos, dejando a la vista la voluntad propia de cada deportista para sobrellevarlo. No puso la prueba de poder hacer algo con lo que había.

-¿Cómo es el trabajo del psicólogo en el club a diferencia de la terapia personal de cada deportista de manera individual?

-Una cosa es trabajar la psicología deportiva con el profesional del equipo, del club, analizando cuestiones grupales y del rendimiento deportivo en general, considerando como las individualidades pueden afectar o no ese rendimiento. Al principio era extraño que el psicólogo se metiera en la cancha, se pensaba al psicólogo en el consultorio. Y también, por otro lado, está el trabajo con el psicólogo a nivel individual, donde se pueden tratar otras cosas más de la vida personal que si pueden afectarlo o no en el desarrollo de sus potencialidades deportivas.

-¿Cuál es tu parecer sobre el coaching deportivo que mucho ha crecido en estos años?

-La psicología es una carrera de grado, requiere de especializaciones, de muchos años de estudio. La formación con el coaching varía en ese sentido. Además, debemos ser conscientes que las charlas con un paciente pueden derivar en muchos aspectos, el deportista es una persona con muchas cuestiones “más allá del deporte”, se abre “una caja de pandora” cuando uno tiene una entrevista. No sólo está la arista deportiva que tal vez es la única que el coaching deportivo puede abordar.

-¿El retiro es un tema muy tratado con los deportistas?

-Hay mucha patología luego de los retiros, porque se dedica mucho de la vida al deporte como estilo de vida, a responsabilidades, a ocupaciones, rutinas. Entonces es un duelo cuando uno se retira de la actividad. También depende de cómo se da esa salida, obligada, por lesiones, o por decisión propia. Lo mejor es que el deportista pueda ir haciendo un recuento de todo lo que vivió en el deporte, e ir encontrando otras pasiones porque en el retiro hay algo que se pierde y que nunca se tendrá de ese mismo modo.

-¿Y la auto exigencia cómo se trabaja?

– Hay que trabajar la auto exigencia, definirla, identificar en que momentos o situaciones aparece, que se busca con eso, observar cuando esa auto exigencia deja de ser placentera. No pienso en controlar la auto exigencia porque eso después retorna en otra situación. Lo mejor es identificar qué pasa cuando no se consigue el objetivo, si le hace bien o mal la auto exigencia. No hablemos de control, al igual que la ansiedad no se debe controlar sino identificar el por qué y cómo trabajarlo.